Desviados.es

La homosexualidad en Julieta de Almodóvar

La homosexualidad en Julieta de Almodóvar

Julieta, la última gran película de Almodóvar, es una historia sobre la culpa. Un sentimiento que muchos de nosotros conocemos bien. Probablemente ya hayáis leído miles de críticas sobre la película, os hayan destacado la contención, el excelente trabajo artístico y de fotografía o las interpretaciones. Pero, en una película que se iba a llamar Silencio, hay otras historias que no se escuchan pero que se dejan ver. Una, la que más nos interesa en Desviados, también se cuenta sin decir, escondiendo una crítica social a una realidad que no podemos -ni debemos- olvidar en el silencio.

Comienzan los SPOILERS

La homosexualidad en Julieta

Frente a otras películas de Almodóvar, no hay ningún personaje que hable abiertamente de la homosexualidad en Julieta. Sin embargo, poco a poco, iremos atando las piezas del rompecabezas y descubriremos que ha estado presente desde el principio. Beatriz, el personaje de Michelle Jenner aparece al principio de la cinta y nada hace presagiar que se trata de la ex novia de Antía, hija de Julieta. Sus amistad con la cada día más queer Bimba Bosé o David Delfín podían ponernos sobre aviso, pero el espectador pronto achaca su presencia al trabajo en Vogue de Beatriz.

No será hasta el final de la película cuando la homosexualidad en Julieta se hará presente. Beatriz se encuentra de nuevo con Julieta y, esta vez, le cuenta como tuvo que huir de Madrid por lo absorbente que se había vuelto su hija. De pronto, los hilos se comienzan a atar y descubrimos todo lo que ocultaban los silencios. Entendemos por qué jugaban al baloncesto, porque casi vivían juntas, cómo se había producido el enamoramiento. La culpa de Antía proviene del rechazo de Beatriz y le llevará a un retiro espiritual que no es más que un centro en el que curar su homosexualidad. Antía “se cura” dejando de lado toda su vida anterior, se casa y tiene tres hijos.

Julieta y Antía

Julieta (Emma Suarez) y Antía (Priscilla Delgado)

Antía llegó al retiro “destrozada” y “completamente sola” ya que, en una familia dominada por el carácter gallego de los silencios y con una madre depresiva que no es consciente de la realidad que le rodea, su lesbianismo se convierte en otro peso del que tiene que huir. Y lo hace.

Pero como ocurre con tantos casos de supuestos curados que se ven en los libros de Sanar la homosexualidad y que se ganan la vida dando retiros y conferencias, luego la realidad puede con ellos. Una tragedia hermana a la que pasó su madre y que le hace darse cuenta que huir no cambia nada. Que la realidad siempre está ahí para devolverte quien eres.

La homosexualidad en Julieta pasa desapercibida a quien no ve las señales. En la vida real también es muy habitual que nadie diga nada, que el armario pese más que la obviedad. Y ese silencio hace daño. Hace daño a Antía y la separa de su madre. Y hace daño a su madre por otros motivos. Julieta, sin pretenderlo, se convierte en un alegato más de por qué hay que salir del armario, por qué hay que mostrar quién se es, por qué todo lo que se calla nunca se olvida y siempre esta dispuesto a aparecer para hacernos daño.

Al final hay una llamada de auxilio y queda un atisbo de esperanza. Y es que, como Beatriz, también se puede huir hacia delante.

¡Comparte!Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on Facebook32Digg thisShare on Tumblr0Share on Reddit0

El desviado de este post

De Cai, pisha. Exiliado en la capital del Reino. Periodista y antropólogo. Me intentaron exorcizar para que volviera al camino de la recta moral. Desde entonces soy más Desviado que nunca. En la lucha por un mundo mejor.

8 Comments

  1. afri 18 mayo, 2016 at 00:13

    Me sorprende que haya un silencio sobre el lesbianismo de la hija de Julieta. No lo he leído en ninguna crítica salvo en Desviados.
    Os paso lo que escribí: https://cineparatodas.wordpress.com/2016/05/11/julieta/

    • Dalven 20 mayo, 2016 at 10:56

      ¡Hola Afri! Sí, es bastante sorprendente que no aparezca en casi ninguna crítica (aunque hemos visto que tú si que lo mencionas al final de la tuya), parece que para determinados temas es necesario verbalizarlos para que existan, por muy evidentes que sean. ¡Gracias por pasarte!

  2. Ingrid 11 agosto, 2016 at 00:56

    Acabo de ver la película con un amigo. Para mí la conversación de Bea con Julieta fue una clara confesión de la relación homoafectiva entre ellas. Clara no, clarísima! Mi amigo no lo vio, creo que hay que ser un poco «desviado» para entenderlo inmediatamente. Los queer hemos sido entrenados para hablar y entender entre líneas… Mi amigo ha leído tu artículo y me ha dado la razón jaja. Gracias :-)

    • Dalven 13 agosto, 2016 at 11:54

      Hola Ingrid!

      Me alegro que haya servido para un fantástico “te lo dije”, jaja. Sí, a mi también me pareció claro desde el principio pero luego comentándolo con amigos heteros con los que vi la película no se habían dado cuenta, razón también por la que hice el post. ¡Gracias por pasarte y comentar!

      Pablo

  3. Nane 11 enero, 2017 at 06:00

    Estuve buscando artículos acerca de esta película, y hasta ahora el tuyo ha sido el único que me ha gustado. Muy bueno :D

    • Dalven 11 enero, 2017 at 09:38

      Muchas gracias Nane! Me alegro mucho :)

  4. Gysur 27 marzo, 2017 at 17:00

    ¡Buenas tardes!
    He caído por aquí precisamente buscando críticas que hicieran referencia a la relación homosexual entre Antía y Bea. Vi la película ayer por la noche y a mi parecer este detalle no solo es evidente sino que resulta ser la pieza fundamental para formar todo el puzzle. No solo la conversación de Bea con Julieta, sino también la culpabilidad de la que habla Ana y que siente, pasado un tiempo tras la muerte de su padre, Antía. ¿Por qué se siente culpable por haber estado en el campamento? Yo creo que la respuesta está clara, haber conocido y haberse enamorado de Bea ¿acaso considerando que la muerte de su padre no es más que un castigo divino por su incipiente “homosexualidad”?
    Increíble que sean tan pocas las críticas que se han detenido en este hecho… Debe ser que más que desviados somos unos iluminados

  5. Gysur 27 marzo, 2017 at 17:02

    Añadir que me ha encantado la película a pesar de no ser una gran seguidora de Almodóvar. Me gusta su nueva manera de hacer cine, temática parecida, pero estilo mucho más depurado y sutil. Olé!

Leave A Response