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Biografía no autorizada: Marta Sánchez

Biografía no autorizada: Marta Sánchez

Marta Sánchez López, la artista con apellidos normales que más ha triunfado sin necesidad de pseudónimos o experimentos a lo OT (¿qué habrá sido de Nuria Fergó?), cumple 50 años en 2016 estando siempre ultra presente en nuestras vidas. La cantante más querida y odiada a la vez, la única que fue capaz de dinamitar Tu cara me suena desde dentro, irse a una guerra a cantar y sustituir con más éxito a la cantante original de un grupo actualmente protagoniza cada martes en La Sexta ese extraño experimento de autofelaciones llamado A mi manera que no podríamos describir tan bien como este brillante artículo de Nando Cruz en El Confidencial.

Los orígenes: de Cecilia 2.0 a Olé Olé

Marta siempre quiso ser una estrella y gallega ilustre como Rosalía de Castro, Emilia Pardo Bazán o Silvia Jato. Por eso se presentaba a concursos de talento infantiles como los que ahora hace Telecinco pero sin necesidad de dramatizar sobre sus vidas. Marta era mucho mejor que todos los niños de hoy que solo saben ir a la tele a imitar a Bisbal. Ella ya componía sus canciones e intentaba ser una nueva Cecilia. Con este tema más propio de convivencias cristianas que de diva del pop Martísima debutó en Televisión Española:

Cinco años más tarde le llegaría la oportunidad de su vida. Tras el abandono de Vicky Larraz como vocalista de Olé Olé para triunfar en solitario (lol), Marta ocupó su puesto y un lugar privilegiado en nuestros corazones. Venía del grupo Cristal Oskuro, con mucho menos potencial, así que decidió entregárselo a otra menos top que ella. No os perdáis el final del vídeo porque aparecen Marta y Rafa de La Unión (otro miembro del grupo) cantando un jingle del sorteo de la Cruz Roja.

Con Olé Olé llegó a publicar hasta cuatro discos y regalarnos auténticos temazos. Nuestro favorito es Sola (Con un desconocido) cuya letra hemos deseado vivir en nuestras propias carnes más de un sábado por la noche: Sola, mirando el televisor, estaba super aburrida / eran más de las diez y nadie en casa / De pronto, al fin, el teléfono sonaba en el cuarto / Era una voz desconocida por mí. Ah, ah, ah… /Era una voz tan masculina y viril. Ah, ah, ah… /Era una voz que proponía venir a mi casa esa misma noche / ¿Que vas a entrar por la ventana?, ¿que apague toda la luz y que me meta en la cama? / ¿Crees que estoy loca o qué? /No te conozco.  Maravillosa.

Sin embargo, el mejor momento de la historia de Marta, de la historia de nuestras fuerzas armadas incluso de la historia universal fue la interpretación de Soldados del amor, uno de los mayores éxitos del grupo, el 24 de diciembre de 1990 ante nuestros militares que luchaban en la Guerra del Golfo. A quien se le ocurriera la brillante idea de llevar a Marta Sánchez una nochebuena a cantarle a los soldados una canción llamada Soldados del amor, desde aquí, G-R-A-C-I-A-S. Las caras de los militares, la coreografía, el estilismo… todo hace que queramos reproducir este vídeo en bucle.

De Marta a Martísima

A principios de los 90 Marta era una moderna y mantenía una relación con el batería de Duran Duran. Con él se marcha a Nueva York a trabajar en las primeras canciones de su debut en solitario. Desafortunadamente, estos temas no gustaron nada a su discográfica de entonces, Hispavox, y finalizaron su relación contractual (sí, hemos leído la Wikipedia). En 1993 consigue publicar su primer álbum, que ya incluía uno de sus grandes éxitos: Desesperada. En el videoclip la podemos ver destrozar toda la ropa del hombre con el que acaba de romper, menos la chupa de cuero porque está muy dura.

Su segundo disco no nos gustó demasiado. Su primer single fue Arena y sol, con un estribillo bastante chungo: Arena y sol / el mar azul / contigo yo / conmigo túPor ahí no, Marta. Si para algo sirvió el vídeo de promoción fue para inspirar 20 años después a la Pelopony para elegir estilismos para Supervivientes.

Que Marta Sánchez siempre ha querido ser la Madonna española lo sabe ella, lo sabes tú y lo sabe hasta Madonna. Cuando la Ciccone publicó Ray of light, su obra maestra, a nuestra gallega le entró mucha pelusilla y trató de seguir su camino con sus álbumes más oscuros: Azabache y Desconocida. Lo mejor de todo es que lo consiguió y acabó editando su masterpiece particularMoja mi corazón, Quiero más de ti y, sobre todo, Desconocida (su particular Frozen) fueron sus grandes éxitos a finales de los 90.

Los 2000: un hit y mucho recopilatorio

Como la mayoría de nuestros cantantes pop, Marta Sánchez empieza a abusar de los recopilatorios y grandes éxitos a principios de los 2000. Tras el primero de ellos, Los mejores años de nuestra vida, regresa con el álbum de estudio Soy yo, que le regala su último gran hit hasta el momento. Por entonces ya estaba completamente endiosada. Maricones, mucha parte de la culpa es vuestra.

Tras otro innecesario recopilatorio llegó su penúltimo disco de canciones originales: Miss Sánchez. Marta estuvo una vez más a rebufo de Madonna, que había arrasado en 2005 con un sample de Abba en su Hung up. La gallega recurrió al Just can’t get enough de Depeche Mode pero esta vez el resultado no fue el esperado: Superstar no molaba nada y la parte rapeada sobraba tanto como la nueva edición de GH VIP.

2010-2016: La dura batalla por la supervivencia

Como Madonna empieza a estar un poco perdida en esta última época, Marta decidió tomar otro referente de éxito más cercano: Miguel Bosé. Tras el exitazo de Papito nuestra Martísima pensó que ella también tenía una carrera lo suficientemente fértil y dilatada como para hacer su Mamita. De par en par fue un desastre en cuanto a arreglos y artistas invitados. Nena Daconte le ofreció su inestimable ayuda para destrozar Soy yo, que eligió como primer single del disco aun habiendo sido su éxito más cercano en el tiempo. El vídeo es un no tiene desperdicio.

Marta siempre ha querido ser muy digna y no meterse en el barro de la telebasura pero hace un par de temporadas recibió una oferta irrechazable: sustituir a Carolina Cerezuela en el jurado de Tu cara me suena. El problema es que nuestra Martísima mucho sentido del humor no tiene, y la pobre sufrió mucho con esta imitación que Edurne hizo de ella:

Los fans, que son más malos que la quina, empezaron a chincharla en Twitter: que si cómo se reían de ti, que si cómo te parodiaban… y Martísima, 7 días después, la lió muy parda y se llevó los únicos abucheos de la historia del concurso:

“No, qué va, estoy súper tranquila”

“Esto es un programa de risa, ¿lo entiendes?” Con esta frase Àngel Llàcer sentenció a la gallega, que no ha vuelto a la cuarta y más exitosa edición del programa. La productora El destino es tan hijo de puta que han contado este año con Vicky Larraz entre los concursantes, pero el karma y la fuerza cósmica de Martísima son tan poderosos que han conseguido que Vicky sea la participante menos querida por el público. ¡Brava!

En 2015 publica 21 días, un álbum con temas compuestos por ella misma. Al igual que el anterior, no ha conseguido igualar el éxito de décadas anteriores. A modo de presagio, el primer single se titulaba La que nunca se rinde.

Y ahora Marta está a otras cosas, haciendo tele de calidad, música en prime time y dándonos esos momentos maravillosos que solo se le pueden ocurrir a ella, como cantar Una calle de Paris con un jersey a rayas y una boina. Queremos a Marta cada semana en televisión. Lo queremos y lo necesitamos.

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El desviado de este post

Nací del cruce de un pequeño pony con un oso amoroso. Aunque mis padres quisieron hacer de mí un macho hetero vistiéndome con la equipación del Real Madrid para celebrar mi primera comunión, debajo llevaba unos calzoncillos con unicornios y soñaba con que me regalasen la mansión de Barbie. Al final, el regalo estrella fue una colección de micro machines, de los cuales mi favorito era el rosa. Ya de adolescente, mi primera excitación sexual fue con el Playboy que escondía mi hermano bajo el colchón, pero no con la jamelga de portada, sino con el modelo de ropa interior en la publicidad de la página 27. Ahí tuve una epifanía: era un desviado y siempre lo sería.

4 Comments

  1. Víctor Berzal de Miguel 26 febrero, 2016 at 09:05

    Me ha encantado el artículo y me he reído muchísimo. Aunque, os habéis olvidado de 21 días, su último disco. Lo publicó en 2015 ;)

    • Afónico 28 febrero, 2016 at 16:56

      Muchas gracias, Víctor.

      Totalmente cierto, no habíamos mencionado el último disco. Ya hemos actualizado. Un saludo :)

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