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Biografía no autorizada: Esperanza Aguirre

Biografía no autorizada: Esperanza Aguirre

Esperanza Aguirre y Gil de Biedma (un apellido como Dios manda, y no Carmona -que suena a chopped– o Carmena -que suena a abertzale-) es, desde hace más de una década, presidenta del Partido Popular en Madrid, ex ministra de Cultura bajo la presidencia de José María Aznar, ex presidenta del Senado y de la Comunidad de Madrid y actual candidata a la alcaldía de la capital porque tiene tanta mala hostia como capacidad de dar por culo. Nacida en 1952, es Condesa y Grande de España, así que sólo se nos ocurren dos motivos por los que quiera seguir en política: su amplio compromiso con el servicio público y los ciudadanos o las ansias de poder y la capacidad de legislar a favor de las clases más acomodadas como ella. Intuimos cuál de los dos es más probable.

Aún recordamos cuando Espe parecía esa ministra con medio dedo de frente a la que los programas de humor tenían como principal protagonista de sus chistes. Hablamos de final de los 90, cuando Aznar aún no era vigoréxico ni mandaba tropas a un país sin armas de destrucción masiva pero sí mucho petróleo. Suya fue la célebre cita de “Sara Mago” en lugar de “José Saramago” tras el fallecimiento de éste. No sospechábamos que acabaría siendo La Lideresa.

Esperanza Aguirre Ministra

Juro por Dios que lo privatizaré todo

Ya en la presidencia de la Comunidad de Madrid nos dimos cuenta de que era la más lista de su partido, acumulando tanto poder que no podrían echarla ni con agua hirviendo. Una de sus grandes batallas internas la libró contra Alberto Ruiz Gallardón, que por entonces parecía progre y no legislaba para el Opus Dei. Uno de sus mejores momentos de condesa chunga fue cuando una enfermera le gritó el famoso ¡Viva Gallardón!

¿Le votas? ¿eh? ¿le votas?

En relación a la ley del aborto, La Lideresa siempre se ha colocado en el ala más conservadora del PP, incluso acudiendo a manifestaciones en contra de su partido por retirar la ley de Gallardón.

Tras dejar la presidencia de la CAM -que no de su partido, ya decimos que tonta no es- por motivos personales, ahora vuelve al ruedo electoral dispuesta a suceder a Ana Botella como peor alcaldesa de la historia de Madrid.

En lo que a nosotros los desviados respecta, Aguirre siempre se ha manifestado contraria al matrimonio homosexual basándose en el argumento que emplean la mayoría de sus compañeros de partido: no estar en contra de la ley, sino de “que lo llamen matrimonio” por ser un deseo de Zapatero de “meter el dedo en el ojo a los católicos“. Como no nos gusta ser ciudadanos de segunda, por mucho que luego prometa devolver la manifestación del Orgullo a la Gran Vía (como si eso nos fuese a contentar -a algunos puede que sí-) los redactores de Desviados.es jamás votaremos a Esperanza Aguirre como alcaldesa de Madrid.

*Actualización: Hoy Esperanza Aguirre ha dimitido como Presidenta de la Comunidad de Madrid a sólo seis meses de ser relevada, con toda probabilidad, por Cristina Cifuentes. Ha dimitido a medias. Por desgracia, tendremos que seguir aguantándola como portavoz de su partido en el Ayuntamiento. Su historia polític da para una veintena de posts. A nosotros nos gustaría que su punto final se escribiese hoy domingo. Porque nuestros derechos no son una cuestión nominativa. Y porque tanto los desviados como el resto de los ciudadanos nos merecemos una clase política mejor, que no ampare la corrupción y que juegue de forma más limpia.

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Por ejemplo

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El desviado de este post

Nací del cruce de un pequeño pony con un oso amoroso. Aunque mis padres quisieron hacer de mí un macho hetero vistiéndome con la equipación del Real Madrid para celebrar mi primera comunión, debajo llevaba unos calzoncillos con unicornios y soñaba con que me regalasen la mansión de Barbie. Al final, el regalo estrella fue una colección de micro machines, de los cuales mi favorito era el rosa. Ya de adolescente, mi primera excitación sexual fue con el Playboy que escondía mi hermano bajo el colchón, pero no con la jamelga de portada, sino con el modelo de ropa interior en la publicidad de la página 27. Ahí tuve una epifanía: era un desviado y siempre lo sería.

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