Desviados.es

China compra la app Grindr

China compra la app Grindr

China, ese país tan comunista como Suiza, ha comprado una participación mayoritaria en Grindr, la app para ligar entre homosexuales más popular del planeta. Lo ha hecho la compañía Beijing Kunlun Tech, que se queda con el 60% de la misma. La start-up, hasta ahora controlada por Joel Simkhai, su fundador, tiene un valor en el mercado de 155 millones de dólares. Ya vamos entendiendo por qué el capitalismo se ha vuelto tan gay-friendly en los últimos año$.

Grindr ha establecido como condición que Simkhai siga al frente de la compañía junto a sus trabajadores actuales. Beijing Kunlun Tech aportaría capital y se llevaría los beneficios correspondientes. Para que los usuarios de Grindr nos entiendan: los chinos no van a ser como Olivia Valère con su discoteca en Marbella, sino como la Pantoja con Cantora, que puso la pasta para que otros cocinasen el pollo a la ídem.

En palabras de Carter McJunkin, directivo de Grindr, “tenemos usuarios en todos los países del mundo, pero para lograr llegar hasta la siguiente fase de nuestro negocio y crecer más rápido, necesitábamos un socio”. A ver si os creíais que la app era una obra social para que ligaseis sin que os apaleen por las calles.

Los chinos han flipado con cómo una aplicación para gente tan discriminada en su propio país haya tenido tanto éxito en cuestión de siete años: “Estamos muy impresionados por el progreso de Grindr hasta la fecha y estamos extremadamente excitados por el futuro de la compañía”, afirmaba Yahui Zhou, de la compañía china.

Grindr recibe dos millones diarios de visitantes únicos que dedican un tiempo medio de 54 minutos a zorrear buscar el amor. Que los chinos lo tengan más fácil para mantener relaciones homosexuales gracias a esto lo dudamos bastante, pero ya sabemos cómo es el capitalismo: lo que da beneficios tan malo no será, siempre y cuando se haga en la intimidad de una casa.

Vía | New York Times

 

 

¡Comparte!Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on Facebook3Digg thisShare on Tumblr0Share on Reddit0

El desviado de este post

Nací del cruce de un pequeño pony con un oso amoroso. Aunque mis padres quisieron hacer de mí un macho hetero vistiéndome con la equipación del Real Madrid para celebrar mi primera comunión, debajo llevaba unos calzoncillos con unicornios y soñaba con que me regalasen la mansión de Barbie. Al final, el regalo estrella fue una colección de micro machines, de los cuales mi favorito era el rosa. Ya de adolescente, mi primera excitación sexual fue con el Playboy que escondía mi hermano bajo el colchón, pero no con la jamelga de portada, sino con el modelo de ropa interior en la publicidad de la página 27. Ahí tuve una epifanía: era un desviado y siempre lo sería.

Leave A Response